Cuando analizamos los hechos importantes que han transformado el mundo en las últimas décadas, advertimos que en su momento tales hechos parecían impensables.  Nadie pensaba que podría suceder … pero sucedió.  Toffler es uno de los futurólogos que ha reconocido este fenómeno. 

Así,  en las décadas de los 70 y 80 el mundo vivió bajo la sicosis de una probable tercera guerra mundial entre Estados Unidos y la Unión Soviética, y sin embargo el conflicto acabó con todo el inmenso arsenal atómico intacto, y sin dispararse ni un solo tiro.  Increible, … pero así fue.

De la misma manera,  la disputa entre la exURSS y China por tener el liderazgo del socialismo a nivel mundial, terminó cuando en China ascendió el sector reformista, y el mundo observó asombrado como el capitalismo empezó a construirse en China,  con el apoyo de la inversión extranjera y bajo el manto protector y la seguridad del Partido Comunista Chino.

Sin embargo los acontecimientos del último año en EEUU, superaron la imaginación del más lúcido futurólogo.  En efecto, desde Setiembre del 2007 el mundo ha observado como los republicanos dirigidos por Bush, plantearon la necesidad de una intervención masiva del Estado en el sistema bancario, a través de la compra de activos tóxicos por 700,000 millones de dólares,  abandonando la bandera enarbolada en  las últimas décadas “Mas mercado, menos Estado”.  Como si ello no fuera suficiente, posteriormente presenció el ascenso de Barack Obama,  primer ciudadano de origen africano, a la Presidencia del país mas poderoso del mundo.

Sin embargo Obama ha heredado un problema grave  e inédito.  Los 700,000 millones de ayuda al sistema bancario ya es parte del inventario.   Recientemente el Congreso aprobó un Plan de Ayuda  por 780,000 millones de dólares, y AIG volvió a las primeras planas al recibir 30,000 millones de dólares adicionales para evitar su colapso.  A su vez las automotrices despues de digerir la ayuda brindada  hacen cola nuevamente por más ayuda, mientras que la Fed aprueba un fondo para ayudar a consumidores, familias, etc.      

En este entorno y ante los serios problemas del Citigroup, el tema de la  nacionalización de la banca, está  en el tapete de discusión ya no en reuniones privadas de politicos antisistema, ni en calles y plazuelas, sino entre representantes y congresistas del Partido Demócrata, para quienes constituye una alternativa que no se puede desechar. 

En el mundo real, todo parece indicar que las buenas noticias tendrán que esperar  un tiempo más y que las malas noticias seguirán ocupando los titulares (En Estados Unidos la cifra de desempleados ya superó los 12 millones de personas). 

En estas condiciones el Tesoro Norteamericano y la Fed, tarde o temprano,  se convertirán en los salvavidas de ultima instancia y pedirán a cambio tajadas mas grandes del patrimonio de las empresas rescatadas. 

Es decir, ahora es el gobierno y no el mercado quien decide que empresa se queda y cuales se hunden en la quiebra.  Moderna versión del capitalismo de nuestros tiempos.

Ante estos hechos, los sectores más conservadores del Partido Republicano se niegan a aceptarlos y cual maccartistas del siglo XXI empiezan a ver socialistas en los puestos claves del gobierno de Estados Unidos.

Así en la última Conferencia de Accion Política Conservadora del Partido Republicano, Limbaugh  un dirigente con auditorio de 13 millones de personas, acusó a Obama de intentar destruir las bases fundacionales de EEUU .  “Cómo no voy a querer que fracase una política que pretende acabar con el capitalismo y con la libertad, las ideas que sostiene América” sostuvo ( El Pais, 04.03.09 )  .  Pero Limbaugh no estuvo solo, el ex candidato presidencial Mike Huckabee fue aún más duro “Lenin y Stalin estarían felices con lo que está pasando”  sostuvo señalando además que “A comienzos de esta semana escuché al mejor vendedor de socialismo del mundo dirigirse a la nación”. 

De estas frases se puede deducir, que para algunos dirigentes republicanos Lenin, Stalin y en menor medida Castro y Chavez son figuras que vienen siendo opacadas por el nuevo socialista Barack Obama.  Si Ronal Reagan viviera seguramente lo estigmatizaría como la encarnación del anticristo del siglo XXI.

En definitiva Capitalismo en China construyéndose bajo la férrea conduccion del Partido Comunista  Chino y Socialismo en Estados Unidos bajo la dirección de Obama,  parecen ser las dos caras de la misma moneda, que enseñan que los paradigmas del ayer no sirven necesariamente para visualizar el futuro.

Como siempre, la historia dará la respuesta final

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>