Somos seres que nos desenvolvemos en el plano espiritual y material,  pero el segundo es cambiante desde los inicios de la Sociedad.

Y esto es así, porque el hombre tiene en primer lugar  que satisfacer sus necesidades básicas: alimento, abrigo, comida, cuidar  sus hijos, etc. Para ello tiene que trabajar, pues los bienes no caen del cielo;  hay que producirlos y para ello los hombres se han organizado de diferentes maneras a lo largo del tiempo.

En la antigua Grecia, Roma e incluso en los Estados Unidos hasta 1867 existió el esclavismo.  La producción recaía en los esclavos, seres que incluso no tenían el derecho de disponer de sus vidas pues ello correspondía a sus amos.  “Unos nacen para ser esclavos otros para ser esclavistas: es un mandato divino” sentenciaba Aristóteles para justificar ese estado de cosas. Hace poco vi la película “Django” de Tarantino, y al margen de sus méritos y excesos, revela cual era la situación de los esclavos norteamericanos, tan sólo hace 150 años.

Pero en el mundo físico nada es constante.  Todo cambia y hoy el mundo vive en un sistema económico  donde todo se compra y vende incluso la “fuerza de trabajo”.  El hombre no debe su vida a un amo, es libre, pero …para para vivir debe llevar su fuerza de trabajo al mercado y venderlo a otros hombres que lo compran para hacerlo producir (empleo).  En el mundo actual ya no hay esclavos y esclavistas, sino empleados y empleadores.  Suena fuerte e incluso puede herir susceptibilidades , pero así nos verán en el próximo siglo, y se escandalizarán de la misma forma que hoy lo hacemos cuando recordamos como era la sociedad esclavista.

Un Aristóteles moderno justificaría la situación actual diciendo: “Un 3% nació para dominar la Sociedad construyendo sistemas y redes y el 97% restante nació para buscar empleo: es la ley del destino”.

Pero también hay personas que no buscan “un sistema” (empleo) para integrarse a él y optan por generar ingresos en libertad, sin depender de un empleador.  Ellos deciden crear su propio empleo.  Son los “autoempleados”: el médico que atiende en su propio consultorio, el ingeniero, economista, contador, traductor o cualquier profesional que ofrece sus servicios; pero también  el gasfitero, el peluquero, el sastre, etc,  que son personas que no buscan un sistema con el curriculum vitae debajo el brazo, sino que han decidido ser ellos mismos “el sistema”.

No tienen asegurado un sueldo como los empleados, y sus ingresos dependen de su trabajo, clientes y/o pacientes.  Tienen que estar en “constante movimiento”.  Pero tengan o no tengan clientes también viven en la angustia ya sea por falta de trabajo o por excesivo trabajo.  Ahora son sus propios jefes y muchos de ellos trabajan todos los días incluso feriados y domingos.  Un hecho que les caracteriza es que “no tienen tiempo” y por ello aunque ganen bien, no pueden disfrutar de las posibilidades que les brindan sus altos ingresos.  Esto ocurre particularmente con los profesionales exitosos.

¿Habrá forma de escapar a la dictadura que nos impone el mundo físico para dedicarnos a disfrutar de la vida o al desarrollo del mundo espiritual?.  Es decir, es posible no depender de un sistema (empleo) o ser el propio sistema (autoempleo)  y en vez de ello  “construir un sistema”que genere ingresos pasivos en forma constante, para  dedicarnos a lo que nos gustaría hacer, como el desarrollo de la vida espiritual sin los apremios del mundo físico?

La respuesta es SI ES POSIBLE “construir un sistema” que brinde LIBERTAD FINANCIERA.   El  paraíso financiero tiene muchos caminos, pero el problema es que la mayoría requiere de un capital grande, que escapa a las posibilidades de la mayoría.  Sin embargo hay una actividad que ha sido llamado por Robert Kiyosaki y otros gurus de las Finanzas Personales como el “NEGOCIO DEL SIGLO XXI”.  Es el network marketing, el mismo que ha sido definido como el campo de desarrollo de  los ” Nuevos Profesionales” por Richard King (Phd. de Harvard y catedrático de marketing en Universidades de  los EU).

Los  “Visionarios” hemos optado por “construir un sistema” que genere ingresos pasivos y  nos permita tener tiempo, salud y dinero para vivir como queremos y donde deseemos, viajar a los lugares que nos apetezcan;  en definitiva hacer lo que queremos hacer, en el que también se incluye el dedicarnos a la vida espiritual sin los apremios del mundo material.

Por ello, si Ud. amable lector desea obtener información,  lo invitamos a registrarse como Visionario en la ventana que aparece en el lado derecho de este blog.  

Si después de haber visualizado nuestra página webb, tiene alguna pregunta, inquietud o duda,  envíenos una comunicación a visionarios.red@gmail.com.  Prometemos responderlo a la brevedad.

Nos despedimos hasta el próximo artículo, citando a Ghandi:  “Estoy absolutamente convencido de que ningún hombre pierde su libertad sino por su propia debilidad”.

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