Por lo general las personas que están descontentas con su empleo, ya sea por que consideran que el sueldo es bajo, el jefe es déspota, no tienen posibilidades de ascenso, etc. buscan salir de este atolladero “buscando otro empleo” 

Como se puede advertir, no tratan de abandonar el cuadrante E, sino sólo cambiar de posición en el mismo. Pero en las condiciones actuales, aún esta posibilidad no es fácil de alcanzar, pues todas las economías del mundo atraviesan por una crisis, cuya característica es la destrucción de empleos antes que la creación de los mismos.  

Por ello, los más arriesgados  sueñan entonces con el “negocio propio” ó el “ejercicio liberal” de la profesión, situación que les permitiría romper la barrera del sueldo bajo, liberarse del  jefe odioso, o simplemente desarrollarse personalmente.

Esto significa cambiar del cuadrante E al cuadrante A, es decir pasar de empleado a autoempleado, lo cual sin embargo significa permanecer en el lado izquierdo del cuadrante de dinero. 

De concretarse, ahora ellos son sus propios jefes,  su ingreso está determinado por el nivel de su actividad, y disponen de una relativa libertad de tiempo.   Este es el caso de empleados que dejan su empleo para formar una pequeña empresa, o los profesionales que se convierten en consultores, etc. 

En términos tributarios dejan la quinta categoría, para pasar a la tercera y/o cuarta categoría.

Pero el cuadrante A  es muy problemático.  En efecto, la pequeña empresa no ofrece resultados inmediatos y las consultarías necesariamente no se reparten en el tiempo,  por lo que el flamante empresario o consultor se ve constantemente amenazado por “crisis nerviosas” y ansiedad.

De otra parte, el éxito también se vuelve un problema, pues la resultante de ello es que tiene mucho trabajo, y en consecuencia “no tiene tiempo” para disfrutarlo con sus familiares y amigos. 

A más éxito, menos tiempo, y esto es así porque la actividad  gira en torno a él.  No tiene un sistema, sino que él es el sistema, motivo por el cual no puede parar.  Eso explica porque la gran mayoría de personas que tienen pequeños negocios no tienen vacaciones y viven dedicados plenamente a su trabajo, en el invierno o el verano, sea feriado e incluso los domingos, etc.

Los problemas se incrementan en la medida que el autoempleado tiene que afrontar varias áreas simultáneamente, los mismos que en una gran empresa son atendidas por diferentes funcionarios: el contable y el tributario, la relación con sus empleados  dependientes, relación con clientes, proveedores, etc.

En definitiva el paso de E a A es el cambio de cuadrante mas frecuente, en el cual se sacrifica seguridad para obtener libertad, pero a la larga y contradictoriamente el éxito en esta actividad, puede terminar con la pérdida de la libertad obtenida.

En los próximos post nos dedicaremos a describir las características de los cuadrantes ubicados en el lado derecho.

 

Luis Raul 

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