La crisis actual que golpea  a Estados Unidos y Europa, tiene como característica común  la destrucción de la forma de vida de la clase media.  El impacto es grande y sin lugar a dudas mayor que en los países latinoamericanos, debido a que desde décadas hemos estado acostumbrados a la precariedad del empleo.

El drama de  la clase media tiene su origen en el siguiente hecho.  Ellos compran pasivos para aparentar prosperidad.  En estricto, lo que tienen es un buen flujo de ingresos, que les permite gastar más de lo que perciben, en base a endeudamiento con los bancos especialmente a través de las tarjetas de crédito.

Por ello decimos que compran pasivos, pues ese endeudamiento, le va a “sacar dinero”  del bolsillo en forma contínua.  La trampa de la “cuota mínima”  es el anzuelo que los lleva a comprometer su futuro.

Seguramente Ud. amable lector ha tenido la oportunidad de compartir momentos, con personas que gustan de “aparentar riqueza”.  A la hora de pagar la cuenta de la cena en un restaurante, orgullosos sacan una billetera exclusiva para tarjetas de crédito: dorada, platino, etc.  El único problema es que cuando reciben su sueldo, deben destinar buena parte del mismo a pagar las cuotas respectivas.  Si llegan a su tope, ruegan que un nuevo Banco ingrese al sistema, para que compre y consolide sus deudas, permitiéndoles disponer de más dinero para continuar con su espiral de endeudamiento.

La clase media se caracteriza por tener ingresos pero no riqueza.  La riqueza es la diferencia entre Activo y Pasivo.  Y resulta que todo lo que tienen: auto, casa y hasta el terno que visten han sido adquiridos con pasivos, vía tarjetas de crédito.  Y es aquí cuando surge el problema, porque su ingreso, por bueno que sea es fijo, mientras que su pasivo está sometido a la tiranía de la tasa de interés compuesto.  El resultado a la larga, es que sus pasivos crecen a mayor velocidad que sus ingresos, anulando toda posibilidad de riqueza.

Viven en el mundo de la apariencia:  tienen casa, auto y tal vez incluso yate, es decir aparentan ser ricos, pero la realidad aparece  cuando hay crisis.  Al perder el empleo pierden sus ingresos mensuales, pero se quedan con un flujo negativo de obligaciones que tienen que seguir pagando.  Es entonces cuando el drama aparece, pues empiezan a perder sus casas, autos, etc.

De pronto descubren que tenían ingresos pero no riqueza. Y lo que es peor,  no tenían el control de la fuente de su ingreso.

Por ello es importante, además de tener un empleo, iniciar un emprendimiento inteligente que permita contar con ingreso creciente  sobre el  cual se tiene  control.

Somos “Visionarios”, un equipo de emprendedores que estamos enfocados a generar nuestra propia fuente de ingresos a través del network marketing,  para tener el control de nuestros ingresos, y en consecuencia de nuestras vidas.  Luego de un análisis exhaustivo, elegimos la mejor compañía y el mejor producto. Si desea saber cual es la compañía y cuál su proyección le invitamos a ver este video: http://www.youtube.com/watch?v=K3yJFCduOxI

Tenemos presencia en Perú, Ecuador, Colombia y Bolivia y pronto abarcaremos todo el continente latinoamericano, a medida que la Compañía vaya abriendo sedes en ellas.  Si Ud. estimado lector latinoamericano desea integrarse a nuestro equipo, sólo tiene que enviarnos un mail a construyared@gmail.com, indicando el país y la provincia donde radica.  Prometemos responderle a la brevedad.
Exitos.