Ubicarse en el cuadrante izquierdo o derecho no sólo define la forma como se recibe los ingresos, sino también  influye en el estilo de vida de las personas.

Así por ejemplo,  el que está en el cuadrante E  (empleado) trabaja once meses del año y espera con ansias el mes de vacaciones.  Planifica lo que va a hacer en esos 30 días y si es casado debe tratar de que coincidan con las vacaciones de su esposa si trabaja, y lógicamente también con la de sus hijos.

Sin embargo puede surgir problemas.  A pocos días  de tan esperado acontecimiento, su jefe puede plantearle que dadas las condiciones por las que atraviesa la compañía no puede salir de vacaciones, o en todo caso que ellas deben limitarse a determinado número de días.  Suele suceder.

Para el que está en el cuadrante del autoempleado A, el problema es más serio.  Recuerde que él es el sistema y no puede parar, es decir no puede darse el lujo de salir 30 días de vacaciones.  Muchos autoempleados lo son, no porque hayan elegido serlo voluntariamente, sino simplemente porque fue la única alternativa disponible  al no encontrar empleo.

Si se les ofreciera un empleo con sueldo razonable aceptarían sin dudar, porque pensarían en los beneficios del empleado: su compromiso laboral está  limitado a las horas de trabajo, y si bien éstos por lo general se extienden por encima de las ocho horas, sin embargo una vez que abandona el centro laboral, recupera su libertad por unas horas hasta el día siguiente.

El autoempleado no tiene horarios.  Seguramente Ud. amable lector conoce alguien que  tiene una bodega, un restaurante o cualquier otro negocio, ó un profesional que vive del trabajo independiente.  No pueden alejarse mucho tiempo, pues simplemente su negocio o clientes desaparecerían.

En el cuadrante derecho, las cosas funcionan en forma diferente.  En el cuadrante D, el dueño de un negocio grande ya no requiere estar cotidianamente  en su empresa, pues ésta funciona en forma autónoma y tiene un grupo de ejecutivos a cargo de un Gerente General  que se encargan de su funcionamiento, y cuya función es que “aumente el valor de la empresa”

Si se trata de un negocio de network marketing, y si el networker ya  ha construido una organización sólida con varios cientos o miles de socios, entonces ocurre algo parecido al caso anterior.   Tiene un sistema que funciona con cierto grado de autonomía de modo que aunque se ausente por días o semanas, el sistema sigue funcionando y por ende proporcionándole ingresos.

A su vez con  el inversionista (I) acontece algo similar.  Para invertir no requiere estar amarrado a un lugar determinado.  El avance de la tecnología hace posible que el inversionista bursátil tome decisiones y las ejecute prácticamente a tiempo real.  En última instancia lo que requiere es sólo un computador donde puede seguir el pulso del mercado a tiempo real y un celular que permita comunicarse con su agente de Bolsa.

Si es un inversionista en bienes raíces, la situación es aún más simple por lo que no requiere de mayores explicaciones.

Como se aprecia, estar en el cuadrante izquierdo o el derecho influye en muchos aspectos del bienestar de las personas.  Si se trata de obtener más ingresos, los empleados tienen poco manejo de la situación, dado que  tienen ingresos fijos y el aumento anual está condicionado a la buena voluntad y sentido de justicia de sus respectivos jefes.  El autoempleado debe trabajar más  porque trabaja sin apalancamiento.

En el network marketing, el ingreso está directamente relacionado a la dedicación y esfuerzo del networker, de modo que él puede decidir el  momento de  apretar el acelerador e impulsar su organización a un nivel mayor y por ende a mayores ingresos.

En el cuadrante de la inversión, el inversionista debe aumentar su capital de exposición.

En conclusión, hay muchas razones que permiten decir que el cuadrante derecho es el cuadrante de la libertad, pues las personas ubicadas en él son dueñas de su tiempo.  Y como dice un slogan bancario “el tiempo es más importante que el dinero”.  Más aún si recordamos que la vida misma es un flujo y no un stock.

Empero lo anterior no debe tomarse como un consejo del tipo “Abandone su empleo y autoempleo y dedíquese al network marketing o junte su dinero e inviértalo en la Bolsa”.  Esa sería una recomendación irresponsable.

La recomendación correcta es:  Si Ud. es un amante de la libertad, trate de incursionar en el cuadrante derecho manteniendo su empleo o autoempleo.  Cuando sus cheques por network marketing sean iguales o mayores que los de su empleo, entonces dé el salto a la libertad. 

Siga este consejo a menos que Ud. crea que la libertad la encontrará en el cuadrante izquierdo.

  1. creo que también hay que recalcar que para estar en el cuadrante D e I, y alcanzar la libertad financiera, requiere trabajo constante y cambio de mentalidad. vale la pena sí.

  2. Asi es. Implica un riesgo y nunca se termina de aprender. Por eso lo compenso con el network marketing, que es sin riesgo y requiere mucha actitud.

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