¿Perú: Creceremos en el 2010?
En un artículo anterior analizamos el entorno internacional (http://cuadrantederecho.com/reflexiones-2010.html) y concluíamos que no había indicios para ser tan optimistas como lo vienen siendo los organismos internacionales y los formadores de opinión nacionales . El tan publicitado regreso a la senda del crecimiento de la economía norteamericana, se sustenta en dos muletas: la política fiscal y la política monetaria.
¿Que ha cambiado respecto a la situación que originó la crisis? En nuestra opinión muy poco. La enorme bola de nieve que representan los derivados siguen dando vueltas por el mundo, no hay una valorización de ellas ni se conoce a ciencia cierta donde están?. Subsiste el temor de conocer su verdadero precio de mercado, por lo que se mantiene una economía de ficción. El famoso “sinceramiento” de precios, salarios, etc. sólo tienen sentido si no afecta al gran capital bancario, que en última instancia pareciera ser la que controla la economía internacional. Y en cuanto al sistema regulatorio, tampoco se ha avanzado en forma significativa aunque sus resultados serán de cara al mediano plazo.
El costo de las cifras azules que hoy entusiasman, se tiene que pagar tarde o temprano. Lo que no está claro es quienes las pagarán. El gran dilema sigue siendo: ¿en que momento se ejecuta el plan de salida de la fuerte intervención estatal y que es la que explica esta primavera de crecimiento?. Es decir ¿en que momento se retiran las muletas?. Si se mantienen por mucho tiempo, el riesgo de la inflación a corto plazo se incrementa, y si retira pero el sistema privado aún no está en posibilidades de andar por su propia cuenta, el riesgo de la recaída se hace presente, con graves consecuencias para Estados Unidos y el mundo. Y la tasa de desempleo cercano al 10% complica aún más el panorama.
Sin embargo, no tomar decisiones implica ya de por sí una decisión. Por ello es probable que a partir del segundo semestre y/o el último trimestre se estén advirtiendo las consecuencias de las decisiones tomadas en el primer semestre. No es que seamos partidarios del pesimismo, en este blog levantamos muy en alto el optimismo cuando se tratan de decisiones personales, pero las recientes encuestas sobre el comportamiento y expectativas de los consumidores norteamericanos (responsables de las 3/4 partes del PBI) son negativas hasta el momento que se escribe este comentario. Y no podemos ignorarlas.
Sin embargo el panorama es aún más complicado. En efecto, la crisis empezó en el sector mobiliario, luego se trasladó al sector bursátil y bancario, y terminó siendo una crisis del sector real con récord de desempleo. Pues bien, la crisis ahora ya no es sólo de las familias y de las empresas. Ahora las crisis son de los Estados. Grecia es el primer país ¿pero será el último?. En los próximos meses nuevamente el problema griego ocupará las primeras planas de los periódicos especializados y todo parece indicar que Portugal, España, Irlanda e incluso Italia también transitarán por el mismo camino. ¿Podría haber peor escenario internacional?
Las otras variables son China e India, especialmente la primera por su influencia en países como el nuestro, dada su condición de proveedor de materias primas. En este caso, pareciera que dada la particularidad del sistema político chino, las cosas estuvieran bajo mayor control, lo cual constituye una buena noticia. El año pasado creció en 8% mientras que los países desarrollados caían en 4% en promedio. ¿Logrará el 2010 repetir la perfomance del 2009?. A pesar de sus problemas en el sector inmobiliario, apuesto a favor porque la lógica económica de este país es diferente a la de los paises occidentales.
Pero organismos internacionales como el FMI que ya en el pasado demostraron no tener olfato para reconocer la inminente crisis, y formadores de opinión nacionales oficiales y oficiosos que el año pasado se subieron a la tesis del 6%, mantienen una percepción optimista, de cara a los resultados de cortísimo plazo. Si utilizáramos la jerga bursátil, diríamos que se mueven más en el análisis técnico que en el de los fundamentos.
Ello explicaría la reciente revisión de las cifras de crecimiento, ajustándolas hacia arriba. En efecto, a estas alturas el FMI prevé un crecimiento del 6.5% de la economía peruana, mientras que desde el MEF se reajusta igualmente al alza aunque en forma más moderada, y se la ubica en el 5%. Es curioso: la economía internacional empeora y ellos mejoran sus previsiones. Mi percepción es que estas cifras resultan de proyectar lo acontecido en los últimos meses, antes que de evaluar los riesgos de los próximos trimestres.
De nuestra parte dado el escenario internacional incierto y las sombras que se avizoran para el último trimestre, estimamos que el crecimiento de la economía peruana dependerá en buena medida de las variables internas. Y en ese sentido el comportamiento del sector público nuevamente será clave para determinar la tasa de crecimiento del PBI. Es previsible que nuestras exportaciones, después del bajón del 2009 ( disminuyeron en 5,000 millones de dólares que representó una caída del 14%) suban moderadamente en este año, pero la gran incógnita es el comportamiento de la inversión privada.
Por estas consideraciones estimamos que en el mejor escenario, la economía peruana crecería en 3% el 2010. Otro factor a tener en cuenta es que este año estará influenciado por factores electorales. Por ello, no sólo debe contar el nivel de gasto sino fundamentalmente la calidad del gasto. Es preciso recordar que ya no tenemos el techo que tuvimos el año pasado. En efecto, en el 2009 el déficit del sector público no financiero superó los 8,000 millones de dólares, en contraste con el 2008, año en el que hubo un superávit de 7,800 millones de dólares.




