Aún tengo en mis retinas una imagen de la película “2001 Odisea del Espacio”, mediante el cual el brillante Stanley Kubrick hace una metáfora sobre el importante papel que juega los instrumentos de producción en la vida del hombre. 

En una de las  secuencias iniciales,  hace miles de años antes de Cristo, dos grupos de homínidos se pelean a gruñidos la posición de un charco de agua.  En el fragor de la disputa uno de ellos que evidenciaba ser el líder, coge de pronto un hueso largo perteneciente al miembro  de un animal muerto, lo blande como garrote y arremete contra los miembros del bando contrario.  El largo hueso actúa como una proyección de su brazo, y gracias a ello espanta al enemigo y se posesiona del charco.

El homínido está lleno de alegría por su hazaña.   Salta, gruñe y muestra a los demás su descubrimiento.  De pronto toma impulso y lanza el hueso al espacio, que asciende girando y girando .  De pronto el hueso se convierte en una nave espacial que viaja por el sistema solar rumbo a uno de las satélites de Saturno.   De miles de años antes de Cristo se pasa en un instante al siglo XXI.  Del hueso a la nave espacial.  Es lo mismo, sólo que la tecnología es diferente.  

En las últimas décadas, el hombre en búsqueda de ampliar la creación de la riqueza se ha lanzado a la conquista del espacio.  Siempre que lo ha ampliado, la economía mundial ha dado un salto adelante.  Así ocurrió con el descubrimiento de América.  Con este suceso, se amplió  el espacio para crear riqueza.  Del nuevo continente salió el oro y la plata necesarios para crear el dinero que requería el naciente capitalismo. 

Ahora estamos en un proceso de transición.   El espacio viene siendo colonizado e invadido, pero sólo es el inicio.  Sin embargo el impacto que tiene lugar en la vida cotidiana ya es importante,  aún cuando pocos son los que tienen clara conciencia de este hecho.

Por ejemplo, ahora se obliga a las unidades de transporte interprovincial que tengan GPS.  Pero este instrumento es sólo posible por un satélite que está a miles de kilómetros de la tierra.  Y lo mismo pasa con los teléfonos celulares, los cajeros automáticos, la programación del cable de todos los días. 

En el plano comercial ya existe una industrial mundial del satélite y cada vez nuevos países tratan de incorporarse el “Club espacial”.  En Sudamérica,  Brasil está insertándose con relativo éxito.

Uno de los sucesos más recientes es el lanzamiento del transbordador Atlantis para la reparación del telescopio Hubble, el mismo que viene enviando fotos del espacio desde 1990.   Desde aquel año este telescopio ha permitido a la comunidad científica ver el Universo con una claridad asombrosa.   Gracias a sus aportes ahora se sabe que el Big Bang ocurrió hace 13.700 millones de años,  se confirmó la existencia de los agujeros negros y se ha podido revelar nuevas galaxias, cunas estelares y sistemas nuevos en los rincones más recónditos del cosmos. 

Los descubrimientos de la industria espacial se vienen aplicando en diferentes campos de la vida común.   La identificación de los cambios climáticos es vital para inversionistas bursátiles que especulan con acciones de alimentos por ejemplo.   La industria de la sanidad también se beneficia con los avances en este campo. 

El seguimiento ambiental de la tierra es posible a la nueva tecnología.  Gracias a ello se pueden visualizar como vamos perdiendo grandes masas de hielo tanto en el Polo Norte como el Sur.  Lo mismo podemos decir de los incendios forestales de Australia, China y Rusia entre otros.

Pero quizás lo que ha impactado más en nuestras vidas cotidianas es la aparición del internet.  Para muchos fue la aparición de un  “no lugar” donde sin embargo se empiezan a producir las riquezas del mundo.

En el nuevo mundo que se avizora, “lo virtual” será cada vez mas importante y protagónico.  En los noventa la posesión de un celular marcaba la diferencia.  Luego fue el mail.  Persona que no tiene correo simplemente está desconectada del mundo.

Ahora  es el turno del blog y la página webb.  Como en el caso de  los celulares:  al inicio pocos lo tenían, pero luego se masificó;  lo mismo ocurrirá con los blogs y las páginas webb.  Actualmente pocos son los que lo tienen y mantienen.  En un futuro no muy lejano, así como se coloca el número de teléfono, celular y correo en las tarjetas  personales, así tendrá que figurar la página webb o el blog de las personas. 

Definitivamente el espacio jugará un lugar protagónico en el futuro.

  1. Concuerdo. Sin embargo me gustaría agregar que cuando los cambios se dan con esta rapidez (acelerandose aún más con la mayor conectividad de las personas), existen muchos caminos que rápidamente se expanden y llegan a puntos muertos. Tendencias posibles sobre la evolución de estas tecnologías de interconexión social se encuentran en los juegos que manejan mundos virtuales como los sims, world of warcraft o eve. En estos juegos se tienen personalidades virtuales (avatars) que interactuan con otros jugadores. Cuentan con miles de usuarios (algunos millones), y crean economías virtuales (ya existe gente que hace dinero real en ellas). Seremos testigos en los próximos años si estas tendencias confluyen en nuevas tecnologías mayúsculas o quedan en el olvido.

  2. Es feo hacer lef1a del e1rbol caeddo.Ademe1s, en la vida, todo lo que haces y sientes, vuvlee.Humildad y modestia contra soberbia y despilfarro.Mira que me fued contento a dormir…

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