Para triunfar en la vida en general y en el network marketing en particular, debemos tener pensamiento positivo.  ¿Conoce alguien que sea pesimista y tenga éxito?. 

La relación entre pensamiento y éxito se hace cada vez más evidente.  No se trata ya sólo de lucubraciones motivacionales.  La física cuántica va descorriendo el velo y demostrando que lo de “afuera” se construye “adentro”.  Los sucesos “externos” son expresión de acciones “internas”.

El pesimista vive en un mundo interior ófrico, oscuro y deprimente.  El optimista vive en un mundo opuesto,  donde reina la luz y las oportunidades.  Y sin embargo ambos comparten el mismo mundo.  ¿Cuál es la diferencia?.  ¡¡Que ambos tienen pensamientos diferentes!!.  ¿Y quien controla sus pensamientos?.  Ellos mismos.  En consecuencia se trata de una elección personal. 

Como señala Camilo Cruz (“La ley de la Atracción. Mitos y verdades sobre el secreto más extraño del mundo”, Editorial Taller de Exito, 2007, pág. 19) :  “El ser humano es, literalmente, lo que piensa.  Cada persona construye sus condiciones, su éxito, sus negocios y su destino en virtud de los pensamientos que escoge y guarda en su mente”.

En consecuencia,  todo lo que ocurra en nuestra vida, es el resultado de lo que previamente se ha manifestado en nuestra mente.  Todos somos “los arquitectos de nuestro propio destino”.

Por ello valoro el network marketing, especialmente en los jóvenes.  Los que persisten no sólo lograrán resolver el problema de sus bolsillos, sino que en el proceso van a tener una transformación.  Y de personas programadas para recibir órdenes se van a convertir en personas emprendedoras que buscan sus propios objetivos y se hacen responsables de su destino. 

No digo que sea suficiente el optimismo para triunfar, eso equivaldría caer en el voluntarismo.  Lo que sí está claro,  es que la persona que no tiene una actitud optimista en relación a la vida y en particular respecto a su negocio, sencillamente no triunfará.  Es una condición inicial  pero indispensable.

En el network marketing el optimismo debe nacer de su convicción sobre las bondades del producto o servicio en el que está involucrado.  El vendedor vende lo que le encomiendan o desea vender.  El networker comparte una experiencia personal con sus amigos, familiares y conocidos en general.  Esa es una diferencia sustancial.

Por ello si desea involucrarse en este negocio del cuadrante “D”, no lo haga simplemente por dinero.  Elija y estudie bien el producto y/o servicio.  Ud. debe sentirse no sólo cómodo recomendándolo, sino convencido de sus bondades. 

Estudie también su plan de compensación y el monto a invertir para el ingreso.  Si recomiendo no desembolsar más allá de 200 dólares y como tope 500 dólares es por dos razones.

Primero, porque esos montos son recomendados por  Robert Kiyosaki tanto  en sus libros como en su video ya famoso  “El Negocio Perfecto” .  Hay que tener en cuenta que él y otros autores similares,  no escriben pensando en el público latinoamericano sino en el de Estados Unidos. 

Segundo, porque una inversión por encima de 1,000 dólares ya representa un monto alto para la persona promedio de un país latinoamericano.  No hay que olvidar que el network marketing es una red de distribución.  El principal interés de la compañía es que aumente el número de afiliados.    Si el monto de afiliación  es alto, es probable que se deba a que  el costo del producto o servicio es alto, o de lo contrario la empresa basa sus ingresos  no en el consumo del bien o servicio, sino en la afiliación.  Esto último es peligroso, pero en ambos casos le espera un camino tortuoso al futuro networker. 

Sentirse a gusto con el producto o servicio es vital en un negocio de mercadeo en red, porque ello garantiza que el optimismo del networker  tenga bases sólidas y coherentes. 

Recuerde que cuando Ud. hable o haga la presentación de su producto, su prospecto no tiene aún una idea formada del mismo, porque ello acontecerá después.  El único dato que dispone en ese momento, es el conocimiento que tiene de Ud. y su actitud verbal y no verbal.  Si él se afilia en su red, es porque confía en Ud. y su actitud lo ha convencido.  Luego, trasladará esa confianza y convicción al producto.

En conclusión, cuide sus pensamientos especialmente cuando está llevando a cabo su negocio de network marketing.

Recuerde la frase de Wayne Dyer :  “Los pensamientos se asemejan al viento, no los podemos ver o tocar, pero siempre podemos observar los resultados de su presencia”.

Si desea mayor información,  escríbame un comentario en este blog o envíeme su mensaje a luisraul51@yahoo.es

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