El resultado de las elecciones norteamericanas ha sorprendido a tirios y troyanos.  En efecto, se esperaba una victoria de Clinton, por lo que el triunfo de Trumph ha desconcertado a muchos analistas económicos y políticos.

A continuación señalo algunas percepciones que en mi opinión no se corresponden con los hechos o el futuro devenir de la sociedad y economía mundial. 

1) Ha triunfado el Partido Republicano.  Falso.  El ganador de estas elecciones ha sido Donald Trumph a pesar de la resistencia de su propio partido.  Como se sabe, el presidente  Obama hizo abierta campaña a favor de Clinton, mientras que el último presidente republicano George Bush no sólo guardó silencio sino que  … prefirió no votar por Trumph.  Esto sólo es un botón de muestra, pues diversos líderes republicanos se opusieron a su candidatura, incluso cuando ya estaba en campaña.

2) Los latinos votan por el Partido Demócrata.  Falso.  Es posible que la mayoría de latinos efectivamente tengan la intención de votar por los representantes de este partido.  Pero recordemos que en Estados Unidos el voto no es obligatorio, de modo que mucho depende el entusiasmo que despierte el candidato, para que la intención se convierta en voto.  Clinton no fue una candidata que despertara pasión.  En consecuencia la apatía de la población latina y negra fue un factor en contra la candidata demócrata.

3) Trump devolverá a Estados Unidos el lugar que tenía en el mundo hace varias décadas.  Ese ha sido uno de los sentimientos de los votantes blancos de la clase media, pero será  casi imposible que lo logre, pues la historia avanza en un sentido y no da marcha atrás.  Ya no estamos en un mundo bipolar en el terreno político y militar.  En el campo económico ya no estamos en la Era Industrial y la riqueza  ahora está en la nube.  Cuando surge un nuevo paradigma se aplanan las diferencias.  China está usando el camino “de las dos vias” para superar a Occidente no sólo en el terreno industrial sino también tecnológico.  Alemania, Japón e incluso paises emergentes como China van también por ese camino.

4) El sistema financiero colapsará con el triunfo de Trumph.  El sistema financiero colapsará pero el “efecto Trumph” será sólo bursátil y una parada en el camino.  Era previsible que las Bolsas del mundo reaccionaran negativamente ante su triunfo.  Pero luego de la impresión inicial, las Bolsas volverán a su estado oscilatorio.  La verdadera crisis llegará cuando se pinche la burbuja de los activos que se ha generado por la colosal impresión de dinero que han hecho los paies del Norte.   El Dow Jones a esta hora ya está en terreno positivo, luego de la reacción negativa inicial. Hay que anotar que la Bolsa de Moscú, fue la única que no bajó en ningún momento, señal de las emoción que se vive en la capital rusa.

5) Trumph construirá un muro de cemento para impedir la inmigración mexicana y formará un muro de aranceles para proteger el mercado interno norteamericano y generar empleos al interior de la economía americana.  Ese es un deseo aislacionista que podría haber tenido éxito décadas atrás.  En el futuro próximo  los “ladrones de empleos” ya no serán mexicanos ni  chinos, sino la tecnología.  Las impresoras 3D permitirán una manufactura casera que dejará obsoletas las fábricas actuales, los autos autónomos dejarán sin empleo a cientos de miles de conductores con licencia, que constituyen toda una tradición en la sociedad norteamericana.  Uber es sólo una parada en este camino.  Todo lo que pueda robotizarse será robotizado.  En vez de añorar “el mundo que fue”, los estadistas del mundo y la sociedad en conjunto deben prepararse para “el mundo que viene”.