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Después de la muerte del empleo ¿Que viene?

Actualmente el problema central que agobia el mundo es la pérdida de empleos, que afecta a quienes siempre se han ubicado en el cuadrante izquierdo, trabajando en empresas que han sido creadas por personas que se desarrollan en el cuadrante derecho (para entender el tema de los cuadrantes hacer clik aquí).

En Estados Unidos, desde el inicio de la recesión se han perdido ya 6 millones de puestos de trabajo.  La tasa de desempleo es 9.4% y se avizora que se pasará el 10% en este año, es decir se acerca a tasas propias de países subdesarrollados. 

Sin embargo esta pérdida de empleos por la crisis, es sólo un aspecto coyuntural de un cambio estructural más profundo que afecta actualmente a la economía mundial.  En efecto, con crisis o sin crisis, el sistema económico mundial se encamina a un modelo económico donde definitivamente se avizora la muerte del empleo.  Muerte en el sentido metafórico de pérdida de protagonismo y de forma de generar ingresos.

El empleo tal como lo conocemos  (trabajo a cambio de salario, en un horario fijo en la entrada y abierto en la salida) no ha existido desde siempre … es un invento de la sociedad industrial.   Cuando la base de la economía era el campo, los campesinos no conocían el empleo aunque trabajaban mucho.

Como señala Toffler con el advenimiento de la Segunda Ola (la Industrial) el trabajo pasó del exterior al interior, con horarios que ya no se regían por la salida y la puesta del sol, sino por el reloj de entrada, y los pagos empezaron a hacerse por hora trabajada. 

Ahora el mundo se encamina a la superación de la Ola industrial y marcha a un futuro basado en el conocimiento.  Esto implica que habrá “trabajo” pero menos “empleo”.

Siempre que el futuro nos alcanza, miramos el pasado con nostalgia.  Pero la verdad es que como dice Charles King (“Los Nuevos Profesionales, Time & Money Network Editions 2005 ) el mundo del trabajo está cambiando y nunca volverá a ser el mismo.

El viejo modelo mediante el cual se cambia cuarenta años de tiempo, talento y devoción singular a una compañía o profesión a cambio de un ingreso seguro y en constante crecimiento, reconocimiento de sus pares y lealtad del empleador ha sido destruido.  Y no será rearmado.

Ante empresas como las japonesas que ya han traído el futuro al presente, al tener 2,000 accionistas pero 1 solo trabajador (un ingeniero que controla los mandos), ante empresas que terciarizan todo lo que pueden terciarizar, ante fusiones que conllevan inevitablemente el despido de trabajadores, es inevitable que los millones de trabajadores de los países desarrollados y en desarrollo sientan aprehensión y miedo de cara al futuro.

Pero eso ha sido siempre el libreto de la historia.  Cuando el capitalismo llegó a Inglaterra, las fábricas con sus telares representaron la ruina de tejedores artesanales.   El desarrollo tecnológico destruye lo anterior y crea nuevas condiciones.

En los tiempos que se avecina, la palabra trabajo nuevamente volverá a sus orígenes.  Los trabajadores del futuro ya no irán todas las mañanas a marcar tarjeta, sentarse en su escritorio, alternar con sus compañeros ante la atenta mirada del jefe que detrás de las lunas de su despacho los contempla, mientras toma el café preparado por la secretaria.

Si se adaptan a las nuevas condiciones, el trabajador del futuro abandonará la prisión del cuadrante izquierdo y abrirá las puertas del cuadrante derecho. 

Adoptarán un enfoque diversificado en su quehacer cotidiano.  Sus ingresos ya no provendrán exclusivamente de un sueldo o salario, sino que provendrán de inversiones diversificadas en la bolsa de valores, de commodities y futuros, alternados con negocios en casa donde el nework marketing tendrá un papel especial, además de contratos de consultoría específicos, enseñanza, ingresos por ventas de publicidad en blogs, páginas webb, ventas por internet en general, etc.

Es previsible también que los empleos o contratos con buenos ingresos estén reservados para las nuevas profesiones, que surgirán como resultado natural de los avances de la ciencia y la tecnología.   Como señala Toffler florecerán nuevas especialidades como el “asesor de análisis de contenciones de metalurgia y averías” o el horticultor poscosecha” . 

Otros profesionales provendrán de los avances en campos tan diversos como los polímeros conductores, los materiales compuestos, la energía, la medicina, la microdinámica de los fluidos, la clonación, la química supramolecular, la óptica, la investigación sobre la memoria, la nanotecnología, entre otros muchos.    

Sin embargo, el nuevo mundo del trabajo traerá ventajas.  La figura del padre que sale temprano de casa a trabajar y regresa cansado casi de noche a mirar lo último de la programación televisiva antes de dormir, será remplazado por un  padre que a través de actividades independientes como el network marketing, puede generar ingresos trabajando en casa con su familia ya sea a tiempo parcial o a tiempo completo, según sean sus posibilidades y alternativas.

Los ingresos ya no serán fijos como los sueldos sino variables de acuerdo a su desempeño.  Aunque suene una tautología cuanto mas se trabaje más se ganará, con el ingrediente que como el network marketing usa el apalancamiento (lea sobre apalancamiento haciendo clik aquí) , sus esfuerzos se potenciarán con la labor de su organización.

La realidad del mundo cambiará.  Para mejor o para peor.  Eso depende de la perspectiva de cada uno.  Definitivamente los que quieran aferrarse a un empleo tradicional con las profesiones actuales, no tienen motivos para alegrarse.  Los que valoran el tiempo libre y están dispuestos a abandonar lo viejo para asumir lo nuevo, tienen un mundo nuevo por conquistar.

2 Responses to “Después de la muerte del empleo ¿Que viene?”

  1. César Bedón Says:

    Pues es sorprendente todo lo que nos ha podido ayudar nuestro colega Economista Luis Raúl Palomino a través de su cuadrante derecho. Confieso que no sabía gran cosa de esto pues mayormente me he desempeñado en el cuadrante E. Sin embargo, las crisis de empleo no han sido escasas durante la vida profesional y es en esas fases críticas cuando la reflexión nos hace ver que este congelamiento no es lo más recomendable y más bien el salto al lado derecho es algo que definitivamente debemos dar.
    Gracias colega y felicitaciones por haber dedicado tanto a este cuaderno
    Afectuosamente
    Econ. César Bedón Rocha


  2. Lucho Says:

    Luis,

    ¿Qué más puedo decirte si soy un fiel lector de tus artículos?

    Sólo agradecerte por el tiempo que le dedicas a este blog con información de calidad, sólo resaltar las necesidad de adaptación al cambio que debemos desarrollar todos los que deseamos mejores niveles y calidad de vida.

    Un abrazo,

    Lucho.


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