Las empresas y los cuadrantes
Cuando se habla de empresa, siempre recuerdo una anécdota.
Hace algunos años encontré a un amigo, a quien no veía hace mucho tiempo. Cuándo le pregunté a que se dedicaba, muy orgulloso respondió: Bueno, finalmente me convertí en empresario. Y antes que pudiera preguntarle por el tipo de empresa. Me dijo: Mira, aquí está la escritura de constitución de mi empresa.
Y efectivamente, en la mano tenía el documento notarial que acreditaba el nacimiento de la empresa. Me quedé perplejo. ¡El se sentía empresario, porque había creado una empresa que cumplía con los aspectos formales y estaba anotada en los Registros Públicos!. Años después supe que no había avanzado más en su proyecto.
Desde aquella vez, comprendí que la palabra empresa y empresario encierran detrás de sí realidades variadas y contradictorias.
Ubicándonos en el cuadrante del dinero, de hecho hay empresas en el lado izquierdo y en el lado derecho. Así las pequeñas y medianas empresas se encuentran en el cuadrante izquierdo, que corresponde a los autoempleados, mientras que en el lado derecho están las grandes corporaciones.
¿Cómo diferenciarlas? No es un asunto de volumen de ventas, patrimonio, etc ó cualquier otro indicador cuantitativo.
La principal diferencia cualitativa radica en que las corporaciones son sistemas que funcionan independientemente de los dueños, en tanto que las pymes dejan de funcionar si no están bajo la directa supervisión y dirección del dueño de la empresa.
En consecuencia, el dueño de una corporación puede despreocuparse y salir de vacaciones, por ejemplo seis meses, y encontrar a su retorno que la empresa le proporciona más dividendos. Esta situación es impensable en el autoempleado o dueño de pyme.
Si el dueño de una pyme sale de vacaciones, el flujo de ingresos tiende a desaparecer y lo más probable que a su regreso no encuentre la pyme. No tiene un sistema que le genere ingresos, sino que él es el motor del sistema. En consecuencia está condenado a permanecer en su empresa todo el día incluso los fines de semana. Paradójicamente ahora tiene menos libertad de tiempo que cuando era empleado.
Es posible que con mucho esfuerzo y persistencia, un “A” se convierta en “D“. Sin embargo, la gran mayoría continuará simplemente sumergido en una economía de subsistencia. Los analistas económicos ensalzan el sector de las pymes, por representar una solución al problema del desempleo.
Y en su conjunto lo es, pero no es una solución adecuada para el emprendedor individual, que trabaja arduamente sólo para subsistir.
En este sentido el Network marketing, es igualmente más poderoso que una pyme, pues una vez construida la red, ésta también se convierte en un sistema independiente de quien la generó. Sin embargo, al igual que los emprendedores de la pymes, no todos llegarán a saborear el éxito y la independencia financiera.
Sólo llegarán a cumplir sus sueños, los que tengan visión, tomen acción y persistan.




